Bienvenidos a los México(s): uno se presume, otro se vive

22.04.2026

Un sistema de salud mejor que el de Dinamarca, gasolina a 10 pesos, un gobierno sin corrupción, cero impunidad, megaproyectos rentables, eficientes y visionarios.

Así es, esto es México hoy. O al menos ese es el México que Morena insiste en vender. Y si no lo ves, tranquilo: no es que la realidad esté fallando, eres tú. Seguramente eres conservador, parte de la "mafia del poder", enemigo del pueblo, o simplemente alguien que no entiende la grandeza de la Cuarta Transformación.

Han pasado más de seis años desde que Andrés Manuel López Obrador llegó al poder prometiendo una transformación histórica. Hoy, con Claudia Sheinbaum al frente, Morena no solo gobierna: administra una narrativa donde todo funciona, aunque afuera las cosas cuenten otra historia.

Porque sí, Morena describe en conferencias, discursos y propaganda un México perfecto, sin embargo también está el México en el que millones viven todos los días.

En el México de Morena, la seguridad mejora.
En el México real, la violencia se normaliza. No es solo la cifra, es la costumbre. Es aprender a vivir con miedo, modificar rutinas, evitar zonas, asumir que hay cosas que mejor no se dicen. Es la desaparición que ya no sorprende, porque se volvió parte del paisaje.

En el México de Morena, el sistema de salud es motivo de orgullo.
En el México real, hay hospitales sin insumos, sin medicinas, pacientes esperando lo básico y personal médico sosteniendo el sistema con lo que puede. Dinamarca quedó como chiste involuntario, como un símbolo de una promesa que nunca llegó.

En el México de Morena, la economía está "fuerte".
En el México real, la gente trabaja más y alcanza menos. El dinero apenas alcanza para lo básico, lo indispensable. Si la presidente Claudia Sheimbaum te está recomendando comer frijoles y algún otro cereal para suplir la carne, o llenar tu vehículo con Magna por que es más barata, es que algo está muy mal.

Y luego están los grandes monumentos del obradorismo. El Tren Maya, la refinería de Dos Bocas, el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles. Obras que Morena defiende como éxitos indiscutibles, aunque los costos se hayan disparado, los tiempos se hayan alargado y los beneficios sigan siendo, en el mejor de los casos, debatibles.

Porque aquí no se trata de negar que existen. Claro que existen. Se trata de preguntarse si valen lo que costaron. Pero para Morena, cuestionar no es análisis, es traición.

Morena no solo gobierna, sino que, construyó una base que cree más en el relato que en la realidad. Y ahí aparece otro fenómeno más preocupante que cualquier obra fallida, los seguidores que dejan de cuestionar. Ese sector que repite el discurso sin contrastarlo, que defiende todo, absolutamente todo, que convierte la política en identidad personal y la crítica en ataque.

Los programas sociales, por ejemplo. Nadie niega que ayudan. Pero también es evidente que se han convertido en una herramienta política poderosa; una relación directa entre el gobierno y millones de personas donde el apoyo económico no siempre viene acompañado de oportunidades reales de crecimiento. No se combate la desigualdad, se administra. Y en ese equilibrio, Morena ha encontrado una fórmula efectiva para mantener sin transformar.

Mientras tanto, la corrupción (esa que se prometió erradicar), no desapareció. Cambió de narrativa. Ahora no existe, o cuando aparece, se minimiza, se justifica o simplemente se ignora. Porque en el discurso oficial, el problema ya está resuelto, aunque la realidad insista en lo contrario.

Entonces sí, la pregunta es inevitable. ¿vivimos en Méxicos distintos?

Porque el México de Morena es uno donde todo mejora, donde todo avanza, donde todo funciona. pero el México que muchos pisan todos los días es otro, uno más duro, más complejo, más crudo. Y entre esos dos países hay una distancia enorme. Una distancia construida con discurso, con repetición, con la idea de que si algo se dice lo suficiente, termina siendo verdad.

Pero no.

Un país no cambia porque lo repitan. Cambia cuando la gente lo vive. Y si ese México que Morena presume realmente existe, ese donde no hay corrupción, donde hay seguridad, donde los megaproyectos son éxitos rotundos y el dinero alcanza para todos, entonces ojalá alguien nos diga dónde está.

Porque muchos seguimos buscando…


Share
© 2025    Diario El Anden    |    Guadalajara, Jalisco.
Creado con Webnode Cookies
¡Crea tu página web gratis! Esta página web fue creada con Webnode. Crea tu propia web gratis hoy mismo! Comenzar